All Natural

Número 0
Tema: Ingeniería Genética

¿Quienes somos?


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- Alimentos transgénicos
- Uso de alimentos transgénicos
- Riesgos para la salud
- Experimentación con animales
- Cuestiones de opinión
- Problemas económicos
- Mitos sobre la ingenieria genética

6. Reflexiones bioéticas

7. Derechos del consumidor: Etiquetado

8. Legislación

Legislación

Regulación por leyes y reglamentos
Respecto de la regulación por leyes y reglamentos establecidos por el Estado, hay también corrientes divergentes. Algunos sustentan que los investigadores deben colaborar con los poderes públicos para evitar una explotación de sus hallazgos que sea contraria a la ética, pero agregan que en un sistema democrático las prerrogativas del Estado deben ser muy limitadas y legitimadas a través de procesos de toma de decisión altamente participativos.

Hay otros que preconizan un mayor control de la sociedad sobre la investigación científica, por los riesgos que supone dejar al libre albedrío de los científicos aquellas decisiones que pueden afectar el basamento mismo de la comunidad. Coincidimos con esta postura de establecer con claridad que los científicos son moralmente responsables de sus investigaciones, en especial ante las comunidades donde se hayan insertos, si su trabajo tiene el potencial de producir efectos perjudiciales. La forma de establecer esos, derechos, obligaciones, responsabilidades y limitaciones de manera perfecta, es a través de leyes y reglamentos que sean ampliamente discutidos entre todos los involucrados, es decir, la sociedad entera, con un mundo científico y un mundo civil plenamente conscientes de los enormes beneficios que puede significar este avance biotecnológico, pero al mismo tiempo con una comprensión cristalina de los riesgos que implica.

Acuerdos internacionales

Desde la década de los 70 se han efectuado numerosas reuniones en el ámbito internacional, tanto de entidades científicas como de organismos intergubernamentales, que han llamado a definir marcos regulatorios, en el plano científico propiamente tal, en el ámbito social y económico y desde una perspectiva ética.
En general, los documentos suscritos en estas instancias coinciden en señalar: la necesidad de que haya libertad de investigación, conciliando la libertad del investigador con los derechos humanos y los valores sociales involucrados en el desarrollo tecnológico; los grandes beneficios que pueden obtenerse de esta nueva biotecnología, que debe ser analizada comparativa y proporcionalmente con los riesgos que involucra; la aceptación de la manipulación de genes en células somáticas para el tratamiento de enfermedades y el reparo a la manipulación de células germinales cuando su objetivo es eugénico; la indispensable participación informada y voluntaria de los sujetos de experimentación y de las comunidades en cualquier ensayo de esta naturaleza; y la necesaria supervisión y control por parte de organismos científicos y sociales internacionales, así como por el Estado de los países donde se realicen ensayos clínicos y aplicaciones terapéuticas de la ingeniería genética.
El acuerdo internacional más destacado en esta materia tuvo lugar en la UNESCO, luego de varios años de debate, con la promulgación -en noviembre de 1997- de la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos. En esta Declaración, este organismo dependiente de Naciones Unidas establece su posición frente al tema en 25 Artículos, que abarcan desde la definición del genoma humano en términos humanísticos hasta la implementación de medidas concretas en los países que permitan proteger este patrimonio de la humanidad.
De manera muy resumida, podemos señalar que en su Artículo 1 establece que "el genoma humano es la base de la unidad fundamental de todos los miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad y diversidad intrínsecas. En sentido simbólico, el genoma humano es patrimonio de la humanidad". El Art. 2 se refiere al respeto de la dignidad y respeto de las personas. Los Art. 3 y 4 aluden a las condiciones naturales del genoma. Los Art. 5 al 9 se refieren pormenorizadamente a los derechos de las personas, respetando los principios de protección igualitaria de la especie humana, de inviolabilidad de las personas, de no-comercialización del cuerpo humano, de la no-discriminación, de la confidencialidad y, muy latamente, el consentimiento libre e informado. Los Art. 10 al 16 abordan los temas de las investigaciones y el ejercicio de la actividad científica, reafirmando la libertad de investigar, pero estableciendo un claro rechazo a prácticas como la clonación con fines de reproducción de seres humanos y también mecanismos regulatorios y de control que deben quedar a cargo de los Estados. Los Art. 17 al 21 contienen consideraciones necesarias para la solidaridad y cooperación internacional en este campo, así como recomendaciones para fomentar la aplicación de los principios contenidos en la Declaración. Termina con los Art. 23 al 25, haciendo hincapié en la necesaria colaboración de los Estados para la aplicación efectiva de la Declaración, por medio de la educación, la formación y la información que permitan su reconocimiento por parte de todos los involucrados. En este aspecto se destaca la necesidad de fomentar los intercambios y las redes entre comités de ética independientes, a medida que sean establecidos, para favorecer su plena colaboración.

En Europa

"La prohibición bajo sanción es la única reacción viable a la posibilidad de producir seres humanos mediante clonación, así como con respecto a los experimentos como fin la clonación de seres humanos"
"Se prohibe todos los experimentos que tengan como fin la clonación de seres humanos"

Según la OMS
"Eticamente inaceptable por violar principios fundamentales, respecto a la dignidad de la persona, protección y seguridad del material genético humano.

En España:
En 1988, la ley sobre "Técnicas de Reproducción Asistidas" prohibió por primera vez en el mundo la creación de seres humanos por clonación o la creación de razas humanas.
"Dominación de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos" solo permite la manipulación de embriones, fetos o material genético humano con fines diagnósticos de enfermedades genéticas. Para evitar su transmisión o para tratarlas o curarlas. Con fines terapéuticos, principalmente para seleccionar el sexo en caso de enfermedades ligadas a los cromosomas sexuales y especialmente al cromosoma X, con el fin de evitar en nacimiento de niños con malformaciones.
En cuanto a las religiones, ninguna de las tres mayoritarias (Cristianismo, Islam y Judaísmo) acepta la clonación por que atenta contra el dogma de la religión y consideran que es un intento de ser Dios: crear vida, seres humanos idealizados