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Tema: Ingeniería Genética

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6. Reflexiones bioéticas

7. Derechos del consumidor: Etiquetado

8. Legislación

Alimentos transgénicos vegetales

Cultivos transgénicos

Actualmente se comercializan cerca de setenta alimentos transgénicos en todo el mundo, la gran mayoría en países como Australia, Estados Unidos, Japón y Canadá. Sin tener en cuenta los que se encuentran en fase de experimentación.

La utilización de plantas trangénicas en ciertos programas de mejora se va incrementando cada día. Algunos expertos predicen que en el año en el que nos encontramos el 25 % de la producción agrícola en Europa lo será de plantas transgénicas.
Hay diversos cultivos transgénicos que todos conocemos pero que quizás no tengamos noticias de que así lo sean. En este artículo intentaremos hacer una síntesis de los mas importantes:

· El arroz dorado:

Es un producto resultado de desarrollar variedades de arroz que produzcan provitaminas A para sofocar la carencia de retinol o vitamina A en la alimentación de las personas pobres y desfavorecidas de los países en vías de desarrollo. Como en su origen el arroz no produce esta provitamina, fue necesario, por tanto, recurrir a la tecnología transgénica. Tras el proceso las plantas resultantes aparentemente son normales, excepto que después de la molienda su grano es de color amarillo dorado a causa de la presencia de provitamina A. Como la provitamina A no es producida por las variedades tradicionales de arroz, se usa el GGDP (un compuesto que está presente en forma natural en el endosperma del grano e¡inmaduro de arroz) con varias enzimas que no provienen del arroz para producirla. Así insertando en el genoma del arroz dos genes del narciso y otro de la bacteria Erwinia uredovora, que producían enzimas para convertir el GGDP en provitamina A.Cuando el organismo humano ingiere este arroz divide la provitamina A para fabricar vitamina A.
La vitamina A es importante para la vista, pues su carencia provoca problemas oculares ceguera en los niños o en las mujeres embarazadas. De todos modos aparecen numerosas controversias acerca del uso de este producto, algunos piensan que es una solución para la mejora de las personas desfavorecidas, en cambio otros opinan que no será suficiente la aportación que da este producto de la vitamina A.


* El girasol:

Se está investigando características de la resistencia a las enfermedades, a las plagas y a los herbicidas, aunque no hay en el mercado ninguna variedad con dichas características. Alguna de las enfermedades es el moho blanco, que resulta un problema grave para los productores de girasol en ciertas zonas, pues si se solucionase permitiría expandir al superficie de cultivo y mejorar el rendimiento en las zonas cultivadas. Asímismo se investiga la resistencia a la oruga de Argentina, un insecto que come las hojas de la planta de girasol. O que el desarrollo del girasol tolere el herbicida Roundup, permitiendo a los agricultores rociar su campo con él para combatir las malezas sin perjudicar al cultivo.


· El tomate:

Este producto es una de las hortalizas mas conocidas en el mundo así que se ha visto sometida a numerosos cambios trangénicos. El licopeno, que es un componente natural del tomatw, está relacionado con la vitamina AEn el momento se están investigando técnicas para producir variedades con un mayor contenido de licopeno, un componente natural del tomate relacionado con la vitamina A. También suscita interés la maduración tardía, pues así los tomates pueden permanecer en la mata por más tiempo y adquieren mejor sabor, a diferencia de las variedades que se comercializan que se cosechan cuando aun están verdes.
Un problema son los suelos salinos, pues muchas plantas mueren a causa del porcentaje elevado de sales en el suelo y en el agua de riego, así que, encontrar un tomate tolerante a la sal hace posible aumentar los campos de cultivo; esta variedad ya ha sido encontrada además no resulta saldado pues retiene la sal en sus hojas aunque pasará tiempo hasta que se comercialice.

· Césped:

El cultivo del césped está acompañado de una serie de problemas ambientales que son la cantidad de sustancias químicas aplicadas (fertilizantes, herbicidas, funguicidas y hasta pinturas), la gran cantidad de agua necesaria para mantener saludables los campos y la energía requerida para cortarlo.
Las nuevas variedades de césped resolverán algunos problemas como la tolerancia a los herbicidas, enfermedades o insectos, tolerancia a la sequía, el frío y el calor menores tasa de crecimiento, etc. De hecho, ya hay herbicidas que controlan estas dificultades.

· Café y té:

Ahora se elabora el café descafeinado tratando los granos de café para hacer desaparecer la cafeína. Uno de los métodos utiliza solventes orgánicos par extraer la cafeína lo cual genera la preocupación de los consumidores en si quedaran residuos en el café que ingieren. Otros métodos son rechazados por eliminar algunos componentes que producen sabor. La cosecha de los granos de café exige gran trabajo, pues hay que recorrer las plantaciones a menudo porque los granos maduran en momentos diferentes. Un científico esta investigando un método para que todos los granos maduren al mismo tiempo para que los recolectores puedan cosechar todos los granos en un solo recorrido por la plantación.

· El tabaco:

En la actualidad se cultiva tabaco exento de nicotina para la introducción de cigarrillos sin la misma. Los intentos que se hicieron anteriormente con un bajo contenido en nicotina habían perdido parte del sabor.

· Los árboles:

Se han transformado árboles con diversos grados de resistencia a los insectos, de tolerancia a los herbicidas, etc. Por ejemplo el álamo presenta tolerancia a los herbicidas y resistencia a los insectos, el eucalipto tolerancia a los herbiciadas, etc.

· Soja:

Se utiliza en un 40-60 % de los alimentos siguientes: aceite, margarina, alimentos dietéticos e infantiles, cerveza, etc. A este producto trasgénico, se le ha transferido un gen que produce resistencia al glifosato, que es el elemento activo del herbicida Roundup.

 

· La canola:

La canola es un importante cultivo oleaginoso. La investigación transgénica se ha concentrado en mejorar la calidad del aceite de canola aumentando el contenido de vitamina E o modificando el balance de ácidos grasos.

* Las uvas y el vino:

La vid es sensible a varias enfermedades que reducen la cantidad y la calidad de las uvas para vino y de mesa o, incluso, matan la viña. Los genes que dan resistencia a determinadas enfermedades reducirían el costo de combatir esas enfermedades en los viñedos. Investigadores de la Universidad de Florida han patentado un método para producir vides portadoras de un gen del gusano de seda que proporciona protección contra la enfermedad de Pierce, una enfermedad bacteriana letal que afecta las vides y a otras plantas.

*EL MAÍZ BT TRANSGÉNICO

El maiz es uno de los alimentos más investigados y sobre los que se ha trabajado más en los últimos años. Por ello dedicamos una sección especial a diversos artículos aparecidos recientemente en la prensa sobre su cultivo y legislación, ventajas y utilidades de dicho alimento transgénico:

España autorizará treinta nuevas variedades de maíz transgénico

4 de noviembre de 2003

El próximo 7 de noviembre entran en vigor las nuevas directivas sobre etiquetado y trazabilidad y con ellas España y toda la Unión Europea acaban con la moratoria que pesaba sobre los organismos modificados genéticamente (OMG) desde 1998. En España quedarán autorizadas treinta nuevas variedades transgénicas de maíz.

Previo a la autorización de nuevos OMG, en España se están cultivando en una finca experimental de Aranjuez, Madrid, numerosas variedades obtenidas por métodos tradicionales de berenjenas, cereales y otras plantas para certificar si son o no estables y homogéneas, condición indispensable para su registro y comercialización. Actualmente, y desde hace cinco años, España puede importar soja transgénica para la alimentación del ganado, así como para el cultivo y comercialización de un maíz transgénico resistente a la plaga del taladro.
La autorización de unas treinta variedades de maíz transgénica se cumplirá en cuanto se obtenga la firma del ministro de Agricultura español, Miguel Arias Cañete. Estas nuevas variedades completarán las cerca de doscientas variedades de maíz convencional registradas.

Según informa el diario ABC, esta autorización cuenta ya con el visto bueno de la UE para catorce variedades de algodón resistentes a herbicidas (4 variedades) y a dos lepidópteros muy destructivos, como el gusano rosado y la heliotis.
A pesar de que la Comisión Europea es la encargada de liderar toda la normativa común que regulará el etiquetado y trazabilidad de los OMG, son los países los responsables de desarrollar normativas que garanticen la coexistencia de cultivos transgénicos, convencionales y orgánicos. En España, esta labor irá a cargo de la Oficina de variedades Vegetales, que tiene previsto fijar el contenido de la norma nacional a partir de los ensayos que llevan a cabo expertos del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA).
La aprobación de nuevas variedades de OMG en la UE aún debe solucionar un punto, y es que aún queda pendiente el porcentaje admisible de OMG que accidentalmente pueden tener las semillas sin necesidad de etiquetado. Los expertos prevén una cifra que rondará el 0,5%. Además, también queda para completar la normativa comunitaria las normativas nacionales que garanticen la coexistencia de las variedades transgénicas y convencionales en los campos.
A pesar de estas carencias, la UE tiene previsto aprobar en las próximas semanas más variedades de maíz transgénico. Una de las prioridades de las nuevas condiciones legislativas será la de fijar distancias mínimas entre campos de maíz transgénico y los convencionales para evitar que el polen modificado contamine al tradicional.

El maiz trasngénico y la espina bífida

Por José Antonio Lozano Teruel
07-01-2005

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En el verano de 1999 el entomólogo John Losey, de la Universidad de Cornell, desató una gran controversia mundial, tras la publicación en la revista Nature de un pequeño artículo sobre sus hallazgos de laboratorio de que las larvas de las mariposas Monarca morían tras alimentarse de plantas de algodoncillo recubiertas con polen transgénico. Casi todos los medios de comunicación del mundo airearon a bombo y platillo los daños ecológicos que supondría, más aún si ello era un ejemplo de lo que podría ocurrir con otros cultivos transgénicos.

En el verano del año 2002, una vez aclarado científicamente el tema, nos ocupamos del mismo en estas páginas en dos artículos titulados "Monarcas en extinción" y "Monarcas en tranquilidad" que pueden ser consultados en la versión electrónica de este periódico, en su portal de Ciencia y salud.

Mientras que el rechazo a los cultivos transgénicos y OGM (Organismos Genéticamente Modificados) está muy extendido en Europa, sin embargo son plenamente aceptados en Estados Unidos, China y otros muchos países. En el año 2003, la soja transgénica, con 41,4 millones de hectáreas representaba el 61% del área transgénica mundial; el maíz, con 15,5 millones de hectáreas, el 23% y el resto correspondía al algodón, con 7,2 millones de hectáreas y el 11% del total mundial, y a la colza, con 3,6 millones de hectáreas y el 5% del total mundial. Por tanto, como se cultivan unas 272 millones de hectáreas, ello significa que la cuarta parte corresponden a cultivos transgénicos.

Estados Unidos (63%), Argentina (21%), Canadá (6%), China (4%), Brasil (4%) y Sudáfrica (1%) representan el 99% de la superficie plantada con transgénicos, pero se les están uniendo otros países industrializados como Australia, España, Alemania, Rumania, Bulgaria o en desarrollo, como China, México, Indonesia, India, Uruguay, Colombia, Honduras y Filipinas. Por ello, se calcula que en los próximos cinco años unos diez millones de agricultores de 25 países sembrarán 100 millones de hectáreas de cultivos transgénicos, con un valor del mercado mundial de transgénicos que se espera supere los 5.000 millones de dólares en este año 2005 que comienza.

Aunque, actualmente, entre 5 países, Estados Unidos, China, Argentina, Canadá y Brasil, se reparten la producción del 98% de las cosechas biotecnológicas el caso de China es llamativo. Antes de diez años la mitad de los cultivos que se hagan en este país corresponderá a cosechas de productos modificados genéticamente, tecnología a la que China ha apostado fuertemente, invirtiendo cientos de millones de dólares en su desarrollo, una tercera parte de todos los gastos mundiales.

Como ejemplo, tras cinco años consecutivos la producción de algodón biotecnológico en el año 2003-2004 ha supuesto ya el 68% de la cosecha anual. Otros cultivos modificados genéticamente en rápido desarrollo son los de maíz, soja, arroz, patatas y tomates.

En 1983 se creo la primera planta transgénica. Casi la totalidad de los cultivos transgénicos incorporan un gen de resistencia a los antibióticos (gen marcador) y han sido manipulados para reemplazar conferirles propiedades insecticidas (Bacillus thuringiensis) o de resistencia a herbicidas. En concreto, para el maíz, el cereal más esencial para alimentación de la humanidad, el barrenador del tallo del maíz, un insecto, es una de sus mayores plagas. El insecto es muy sensible a la bacteria Bacillus thurigiensis, por lo que la inserción de algunos de los genes bacterianos en la planta, da lugar a unas plantas transgénicas (maíz Bt) que permiten mayores y mejores cosechas y reducen el uso de insecticidas en los cultivos. De hecho, la toxina Bt de la bacteria se ha usado ampliamente en el pasado por agricultores convencionales y ecológicos, como biopesticida de diversas cosechas. La EPA, Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, tras una cuidadosa evaluación, aprobó, a comienzos del año 1995, la comercialización del maíz transgénico Bt. Su éxito comercial fue grande y llegaron a registrarse hasta 10 variedades diferentes de maíz transgénico Bt.

Así, actualmente, cerca del 18% por ciento de los cultivos transgénicos mundiales son variedades Bt (Bacillus thuringiensis), sobre todo de maíz y el 73% son cultivos transgénicos de soja , maíz, colza y algodón diseñados para resistir a herbicidas como el glifosato o el glufosinato (67,7 millones de hectáreas). El resto llevan ambas características, Bt y resistencia al glifosato.

Sin profundizar en las razones esgrimidas en contra de los transgénicos por los conservacionistas o a su favor por sus defensores, como prueba de las complejidades de las derivaciones posibles de sus efectos, hoy vamos a comentar una curiosa en relación con el maíz BT y ciertos defectos en los niños recién nacidos.

Espina Bífida

La incidencia de defectos del tubo neural (DTN) entre los bebés recién nacidos de las mujeres hispanas del Valle del Río Grande, en Texas, Estados Unidos, solía alcanzar hacia los años 60 una cifra de 33 por 10.000 nacimientos vivos, es decir, 6 veces superior al promedio para las mujeres hispanas del resto de los Estados Unidos. Las mujeres que dieron al luz bebés con DTN dijeron que habían consumido durante su embarazo una gran cantidad de tortillas caseras preparadas con maíz no procesado. Actualmente, las cifras se van normalizando y los científicos han establecido que la razón ha sido la sustitución de gran parte del maíz tradicional por el nuevo maíz transgénico BT.

Una investigación reciente, publicada en la revista Journal of Nutrition, realizada en varios países (China, Guatemala, Sudáfrica y Estados) Unidos muestran que la causa radica en la fumonisina, una micotoxina mortal que se encuentra en el maíz., producida por hongos. Cuando las larvas de los insectos atacan a los cultivos, los hongos se desarrollan en la lesión causada por las larvas y producen micotoxinas. Las malas condiciones de almacenamiento también pueden promover la aparición de micotoxinas después de la cosecha y se acumulan en proporción dos o tres veces la normal.

A mediados del año pasado otra investigación estableció que la fumonisina interfiere en la captación celular del ácido fólico. Se sabe que el ácido fólico, ya sea incorporado directamente a través de los alimentos o a través de la fortificación con suplementos dietarios, reduce la incidencia de DTN en el feto. Como las fumonisinas impiden la correcta absorción del ácido fólico, las mujeres embarazadas que ingieren maíz contaminado con fumonisinas tienen un riesgo mayor de dar a luz bebés con DTN, aún cuando sus dietas contengan niveles adecuados de ácido fólico. El maíz genéticamente modificado resistente a insectos o Bt, evita el desarrollo de las larvas en las plantas, y disminuye la infección con hongos, reduciendo, consecuentemente, los niveles de fumonisina, con lo que el porcentaje de niños nacidos con DTN ha disminuido. En relación con estos hallazgos, el Dr. Izelle Theunissen, del Consejo de Investigaciones Médicas de Sudáfrica ha dicho: "A pesar del debate que rodea a los cultivos transgénicos, las evidencias muestran que el maíz Bt juega un rol importante en la disminución de los niveles de fumonisinas en los derivados del maíz, mejorando la calidad y seguridad de los productos para el consumo humano y animal, lo que es muy importante en el contexto de África".